martes, 20 de diciembre de 2011

EN EL PREÁMBULO DE LA NAVIDAD...

20/12/11 Martes


Saturada de información política.
Sensación de “empacho” y eso que aún no se han producido las “comilonas navideñas”.

He tenido que fabricar de forma urgente “un elixir antiempachopolítico”, con el fin de poder seguir el alubión de información sin ponerme “todavía enferma”.
En el “elixir” no puede faltar bicarbonato anticorrupción ni almax antirrecortes.
Creo  que con una dosis diaria, podré seguir estando informada sin miedo al “malestar” antes de hora.

Pese a quien pese todo el día voy vestida por casa, con el inconfundible atuendo de Papá Noel, exclamando sin parar por todos los rincones, el consabido: “¡Jo,jo,joooo!”, para que la casa se impregne del sentir navideño y que nadie perturbe su mensaje de “paz y amor”.

¡¡¡ Cantar, cantar conmigo: vuelve a casa vuelve…!!!

¡¡¡Sentir, sentir conmigo: ese abrazo largo y entrañable del reencuentro navideño!!!.

¡¡¡Cerrar los ojos en ese abrazo único y dejaros invadir por el calor de esas personas que estén donde estén, siempre nos despiertan el sentir autentico de la Navidad!!!.

¡¡¡Demos gracias a ese Niño que está a punto de nacer, por seguir teniendo la capacidad de emocionarnos con los nuestros de su llegada!!!

Dentro de dos días, el 22, escucharemos ese maravilloso “sonsonete de los niños de San Ildefonso”.
Ese “sonsonete” es el pistoletazo de salida de toda la Navidad que se nos avecina.

Nosotras en casa ya llevamos varios días “cantando el número de lotería que llevamos”, para que el ambiente se llene de su “nombre” y no tenga más remedio que salir.

Melchor, Gaspar y Baltasar, también ellos con la “globalización” de Papá Noel, tienen menos trabajo, pero no puedo dejar de confiarles mis más profundos deseos.

Les he pedido:
Una muñeca que hable. Una muñeca que me diga a lo largo de todo el año: “aprovecha cada día para demostrar a los que te quieren que aún te tienen que querer más porque tu no sabes hacer otra cosa que quererlos”.

Una bicicleta pintada con todos los colores del arco iris. Una bicicleta a piñón fijo, para que sin estridencias me siga llevando por los caminos conocidos y que sepa mirar el día, día, con ojos nuevos como si “lo de siempre” lo acabara de inventar.

Una pelota blanca con un rotulador negro, para que puedan plasmar su firma todos a los que quiero y admiro. Por favor, que la pelota sea de baloncesto, porque afortunadamente son muchas las personas que quiero y admiro.

Ya se que no puede faltarme “el carbón”… pero os prometo majestades que aunque no lo consigo, me esfuerzo año tras año para que llegue el día que “no me merezca ese carbón” que vosotros, en vuestra bondad, lo cubrís de azúcar, para que “no me sepan tan mal mis fracasos”.



Mañana, más.