lunes, 26 de mayo de 2014

NO QUIERO SABERLO

26/05/14  Lunes

Siempre que he tenido ocasión lo he preguntado.

Y creerme que a lo largo de mi vida, he tenido y tengo, muchas, muchas ocasiones.

Jamás nadie me ha respondido.

Y cuando digo: jamás!, es: jamás!

Curiosamente “la respuesta” ha sido siempre común:

Se han limitado a mirarme y a sonreír.


Ya sé que no es muy común en las familias españolas, pero yo tengo la suerte de disfrutar de ellos y siempre han despertado en mí una curiosidad inmensa, seguramente porque yo no los tengo.

Para mí es un enigma, que por lo que veo, no están dispuestos a desvelar y lo guardan entre ellos, como el más preciado secreto.

Mi imaginación me ha llevado a meterme dentro de canicas, dentro de pisapapeles, para que después, al salir, sea consciente que lo visto es fruto de mi imaginación y que sigo sin conocer la verdad de ese misterio tan importante para mí.


Siempre que tengo ocasión, hago la siguiente pregunta:

-         ¿Tú lo ves todo azul?
-         Y me mira sonriendo, mientras yo me quedo prendada mirando esos Ojos Azules tan preciosos.

-         ¿Lo ves todo azul?

-         Y me sigue sonriendo…


¿Lo verán todo como si nadaran en el mar?.

¿Lo verán todo de un azul intenso?

¿Lo verán todo como dentro de un cristal en el que cambian todas las tonalidades del azul?.

No lo sé

Pero pensándolo bien…

¡Tampoco quiero saberlo!

Respeto vuestro secreto…

Me conformo con mi imaginación…



Mañana, más.



lunes, 19 de mayo de 2014

UNA ENTREVISTA QUE CONMOVERÁ AL MUNDO

19/05/14   Lunes


Aunque con tres años de retraso, decidí por fin marchar a El Cairo.

Tres años en los que cada día era consciente que lo tenía que hacer.

Hace tres años que fue su cumpleaños.

Hace tres años que cumplió 40.

40 años es una de esas fechas de inflexión en la vida de cada uno.

A los 40 años, la vida ya está encauzada, por lo que uno ya sabe o imagina cómo será su futuro, ya que el presente está fraguado.

Si, tenía que hacerlo.

Sabía que estaría muy sola a pesar de su gran fama.

He consultado todo lo escrito sobre ella, pero jamás nadie ha podido conseguir una entrevista que nos permita conocer sus auténticos sentimientos.
Sabía que sería difícil pero tenía que intentarlo.
Hablar con ella era ya para mí una auténtica obsesión.

Preparé cuidadosamente todo lo relacionado con mi viaje a El Cairo.

Visado, alojamiento, planos, intérprete…

Vía diplomática conseguí lo más importante: un interlocutor en la embajada que estaba dispuesto a ayudarme a conseguir la entrevista que durante tanto tiempo había planeado.

Por fin tras cuatro horas de vuelo que me sirvieron para volver a poner en orden mis ideas, desembarqué en El Cairo.

Supe en ese momento que no había marcha atrás.

Empezaba la auténtica aventura.

Deseaba con toda mi alma conseguir todo lo hasta entonces soñado y regresar con un montón de información que el Mundo agradecería.

Tengo que reconocer que tenía miedo.

Miedo a lo desconocido.

Pensé que allí me sentía tan sola como ella y curiosamente esa sensación, en vez de amedrentarme, me dio un vigor infinito que hasta entonces desconocía.

En el aeropuerto y como vemos en las películas, un hombre de unos 37 años, alto, moreno, con bigote, apoyaba sobre su pecho un cartel con mi nombre.

Me dirigí a él,  me presenté, cogió mi pequeña maleta e iniciando la marcha me dijo con una amplia sonrisa:

-         Espero haya tenido un agradable vuelo. Ya verá cómo se encontrará aquí como en su casa. Hoy hace un día espléndido.

Me tranquilizó su perfecto español y su camaradería.

Después de una conversación totalmente informal y distendida le pregunté a donde me llevaría.

-         Dentro de media hora la recibirá el Director del Penal de Mujeres.

-         ¿Lo conoce?

-         Si, llevo varios años trabajando con él. Le gustará.

Es una persona muy afable que se ha tomado muy en serio su petición y que está dispuesto a facilitarle todo hasta conseguir la entrevista.

Además habla perfectamente el español y me consta que está dispuesto, si lo desea, ser su interlocutor, aunque la persona a la que entrevistará, domina varios idiomas.

Subimos en un Mercedes negro.

Me dijo que en unos 20 minutos llegaríamos al Penal.

Durante el trayecto me preguntó si pensaba conocer Egipto o si mi viaje era solo de trabajo.

Como no lo sabía, le respondí que todo dependía del humor con el que saliera después de la entrevista.

Solo hizo un gesto, pero creo que comprendió lo que le decía.

Efectivamente, el Director del Penal de Mujeres era un hombre de una amabilidad exquisita.

Tras cuatro palabras de bienvenida entró de lleno en el tema que nos ocupaba.

Con una gran sonrisa que reflejaba el éxito en sus gestiones me dijo cogiendo mi mano con las suyas:

Esta tarde a las 4, podrá por fin entrevistar a La Presa de Asuán.


Fue tal mi alegría que de forma espontánea me lancé a sus brazos para separarme rápidamente, disculpándome de mi espontaneidad.

-         No, no se disculpe. Yo también soy consciente y partícipe de su alegría.

-         Hoy usted y yo entraremos en la Historia.

-         Después de 43 años la Presa de Asuán ha concedido una entrevista que conmoverá al Mundo.


El tiempo pasó muy lentamente.

Aun así, escuchamos por fin las cuatro campanadas.

Junto al Director vi ante mi algo indescriptible.

Montañas de agua apiladas como en celdas.

Las compuertas se abrían a nuestro paso quedando las aguas aprisionadas a los lados.

No pude más que sentir algo similar a lo que sintió Moisés.

Por fin la vi.

Se dirigía hacia mí como una gran ola a una velocidad que daba miedo.

A unos cinco metros se paró y a borbotones me dijo:

-         Soy La Presa de Asuán, hasta hoy no he podido gozar de la más mínima libertad.

-         Pregúntame lo que quieras.


Aún sobrecogida pero con gran respeto le dije:

-         Antes de nada quiero agradecer de parte del pueblo español que dejaras sacar de tus aguas el Templo de Debod del siglo VII A.C. y que lo podamos admirar en Madrid desde que tuviste a bien permitir su rescate.

-         Creo que me sonrió.

-         Creo que se sentó.

-         Por fin me dijo:

-         Pregunta lo que quieras.

-         Le pregunté por su vida, por sus sentimientos.

-         A todo me respondió.

Próximamente saldrá todo publicado en una Revista Científica que conmoverá al Mundo.

He vuelto a Barcelona hace pocos días.

He vuelto tranquila.

He vuelto feliz.

La Presa de Asuán ya no estará nunca más sola.





Mañana, más.    










martes, 6 de mayo de 2014

EL CICLO DE LA UREA

06/05/14    Martes

El día de la Mona, crearon en Alicante un grupo familiar en el whatsapp, en el que tenemos cabida hermanas, primos, primas, tíos, tías, sobrinos y sobrinas.

En fin, formado por un cogollito selecto de la familia.

Desde entonces los vínculos familiares están “al día” y me resulta de lo más gratificante.

Para mí La Familia es “él no va más”, hasta el punto que a veces creo tener ascendencia italiana.

Con este maravilloso invento de la comunicación, te enteras de todo y puedes participar de comentarios y opiniones que de no ser por este sistema, jamás tendrías acceso.

Con las fotos y los vídeos que se mandan, puedes casi vivir en directo lo que el otro está haciendo.

Pienso que es una gran cosa, pues al vivir en sitios distintos, no tienes, salvo en eventos importantes, relación alguna con ellos en “el cada día”.

Total que estoy encantada con nuestro whatsapp.

Todas las mañanas, María Dolores, mi sobrina-nieta (que cosas!, nieta!), escribe “la onomástica y la frase del día”.

Seguidamente yo hago una “réplica jocosa” del escrito.

La frase de hoy: “Si no lo recuerdas, no lo sabes”. Aristóteles.

Entre otras cosas María Dolores ha dicho: “esta frase está muy bien para los malos estudiantes… Me lo sé, me lo sé y luego le preguntas y nanay”.

Aurora ha respondido: Siiiii, por eso es tan importante repasar, repasar… mis hijas dicen que estoy (muñequitos que indican:) loca con el repaso. Soy de la escuela de Aristóteles… y de Carmela (mi hermana que estudiaban juntas en verano).

A raíz de ese comentario a mí me ha entrado una risa terrible, pues me he acordado de una anécdota que tuvo lugar en Sevilla, cuando su madre, mi prima Mari Loli  (a la que siempre le preguntaba si tenía ascendencia china, dado su nombre: Mari Lo Li), estábamos juntas en la Residencia, ella estudiando Derecho y yo Medicina.

Como les he dicho que al ser “larga”, me veía incapaz de contarla escribiendo por el móvil, paso seguidamente a narrarla.


Pongámonos en situación:

Sevilla.

Junio.

Calor.

Época de exámenes.

Primer Curso de Medicina.

Primera vez en mi vida que no estaba en mi casa, la casa paterna y materna.

Lío mental con 18 años.

Ganas de todo… menos de estudiar.

Creyéndome que estudiaba porque “miraba el libro” horas y horas.

Yo: fantasiosa.

Mari Lo Li: realista, “al pan,  pan y  al vino, vino”.

Examen de Fisiología: fórmulas y más fórmulas.

Más lío mental.

Incomprensión absoluta de las fórmulas.

Más mirar al libro.


Como el examen era escrito y solo constaba de UNA pregunta, decidí aprenderme SOLO UNA.

La elegida fue: “El Ciclo de la Urea”.


Llegó el día del examen.

Le digo a mi prima:

-         Mari Loli, por favor, reza para que me pongan “el ciclo de la urea”.

-         No, yo rezaré para que te salga bien el examen.

-         No, Mari Loli, reza para que me pongan “el ciclo de la urea”.

-         No, yo rezaré para que te salga bien el examen.

-         (Lógicamente ni ella ni nadie podía sospechar que SOLO había estudiado “el ciclo de la urea” y yo por supuesto no iba a decirlo después de la de horas que me pasé mirando el libro).

-         No, Mari Loli, reza para que me pongan “el ciclo de la urea”.

-         No, yo rezaré para que te salga bien el examen.


Pero tanto insistí que al final le escucho decir:
-         Bueno, rezaré para que te pongan “el ciclo de la urea”.


Me fui al examen. Me examiné.

Curiosamente en la calle, ya cerca de la Residencia, me encontré con mi prima y me preguntó:

-         Que tal el examen?

-         Mal.

-         Que te han preguntado?

-         El Ciclo de la Urea.

-         ¡Vete a la mierda!


No tuve fuerzas ni para responder.

Comprendí que me merecía estar en tan “apestoso sitio”.


Aquel día aprendí, sin saberlo, lo que su hija muchos años después me iba a decir por “boca de Aristóteles”:
“Si no lo recuerdas, no lo sabes”.


Repasar, repasar, repasar y menos mirar el libro.






Mañana, más.







lunes, 5 de mayo de 2014

YA SE NOTA EL BUEN TIEMPO

05/05/14  Lunes

A pesar de que como sabéis “vivo en un puente eterno” ya que solo trabajo los miércoles, tengo que decir que este puente de Mayo me ha sabido a Gloria.

Y es que a pesar de los enormes cambios, uno lleva a fuego gravado de por vida: los lunes, los festivos, los puentes, las vacaciones, el curso escolar, los exámenes, las recuperaciones… en fin, todo.

Lo único que ha cambiado por completo en mi vida, es que ahora nunca llevo reloj, cosa que antes solo sucedía en vacaciones. Hasta el punto que si me lo pongo “me pesa” como si llevara el yunque y el martillo juntos.

Hemos estado en Premiá. Sol, playa, paseos, siestas y lectura de los libros de este San Jordi.

Pero es lógico que lo viva así, ya que Pepe y M. Carmen, a su manera, dadas las guardias, lo han disfrutado y hemos estado en santa compaña.

Ya estoy en ese momento del año que siempre espero: días largos, sol, calorcito y manga corta aunque de forma todavía intermitente.

Ya estoy en ese momento del año que siempre temo: se acabaron las paellas, las carnes con tomate, las tortillas de patatas y los maravillosos bocadillos de beicon con queso…

En fin es el peaje que tengo que pagar para que cuando lleguen las auténticas vacaciones pueda volver a abrir las compuertas del buen comer y la barra libre para todos.

A veces pienso que si me convirtiera “al islam” los kilos serían más llevaderos, ya que tendría que ir tapada hasta las cejas. Pero claro mis creencias son muy sólidas como para apostatar…

Como mucho me atrevo a poner una “post data” al final del escrito… pero creo que no es lo mismo, no?
.
Total que no me queda más remedio que “el punto en boca”.

Lo que nunca he acabado de comprender cuando llega el verano, es el “terror a los rayos uva”.

Todo el mundo poniéndose “protección 1000”, cuando en realidad el moreno nos sienta de maravilla.

Y no lo entiendo precisamente por la fecha que se emplea.

Si por ejemplo nos lo pusiéramos para “fin de año”, lo comprendería…

Pero en verano…

En verano yo vería lógico la “protección para rayos sandía, melón, melocotón, albaricoque”… pero “uva en verano!”, como si no.

Una de las cosas que me encantan del verano es llevar el sombrero blanco de Panamá Yack, pero cuando pega, cuando pega el calor, vaya!.

Y es que otra de las cosas que no puedo comprender es que si “eres famoso” tienes como la obligación de llevar: sombrero, gorra o esos gorros horribles de punto que no se acaban de adaptar a la cabeza y cuelgan por detrás.

Creo que por eso es por lo único que no me importa ser famosa…



Mañana, más.