16/11/11 Miércoles
Voy a entrar: ¡A saco!:
En su día comprendí que “la prima de riesgo no tenía nada que ver con la salud de mis primas”.
Eso me tranquilizó de tal manera que dejé “aparcado ese concepto” pues lo único que me importaba en ese momento, era el bienestar de mi familia.
Hoy, ante la machaconería de dicho término, he tenido la necesidad de saber “algo”, de llenar de un poquito de contenido esa frase que no dejan de repetir una y otra vez.
Como siempre he pensado “que todos somos iguales” he creído que lo que hoy, de una manera muy superficial he aprendido, no vendría mal que lo escribiera.
Si algún “lector” se siente ofendido ante mi superficial comentario, pido de antemano disculpas y a la vez solicito que se me informe con mayor profundidad, ante mis nulos conocimientos sobre la economía.
¿Qué es la prima de riesgo?
La prima de riesgo es un concepto utilizado en economía que indica el recargo o gravamen que el inversor reclama al deudor en función del mayor o menor riesgo que exista (o que pueda ser interpretado) de que este último no pueda satisfacer las obligaciones contraídas con el inversor.
Los inversores teóricamente exigirán una mayor prima de riesgo a un Estado por comprar su deuda, si existen mayores dudas de que no pueda después devolver ese dinero con sus intereses correspondientes.
Si alguien quiere ver si un país de la zona Euro tiene un gran riesgo de no pagar su deuda basta con comparar la rentabilidad de su deuda pública con la rentabilidad de la deuda pública de Alemania, para el mismo plazo. Si la diferencia es muy grande, es que dicho país tiene un riesgo de impago mucho más alto que Alemania, es decir, la gente prefiere prestar dinero a Alemania, y si se lo presta al otro país es porque la rentabilidad es mucho mayor.
Esa diferencia entre los bonos de los países de la zona euro y los de Alemania, en puntos básicos (1% equivale a 100 puntos básicos), es lo que se denomina prima de riesgo.
¡Que es el ibex 35?
A menudo, cuando leemos la prensa o vemos en la televisión la información económica, se habla de las subidas o bajadas del IBEX 35. Mucha gente piensa que el IBEX es simplemente la Bolsa, es decir, el mercado de acciones español. Pero el IBEX 35 no es en sí el mercado bursátil, sino la parte más importante de él.
El IBEX 35 nació a finales de 1989, y es un índice de referencia del mercado bursátil español compuesto por las cotizaciones de las 35 empresas más importantes de España, medidas en términos de capitalización, sin importar el sector en el que operen.
Al ser un índice de referencia, como decimos, se usa como referente para la contratación de productos financieros como planes de pensiones y fondos de inversión.
A los que les ha servido de “algo” lo anteriormente expuesto: … de nada.
De todas formas, como ya estoy “mareada” de tanta “ciencia política”, voy a pasar a otros temas que también considero importante.
Ayer sin ir más lejos y de forma inesperada, comprobé con gran asombro, como, sin previo aviso, se puso en funcionamiento la televisión, el móvil, el tablet, el ordenador. Todo a la vez y sin que yo participara en su conexión.
Lo que en un principio me pareció “una locura del espacio ciber-audio-visual”, poco a poco fue cogiendo cuerpo.
Al principio se oían voces, gritos, risas. Todo sin sentido.
Aparecieron ante mi, imágenes inconexas. Imágenes irreconocibles.
Necesité que aquello se aclarase.
Pensé que podría ser algo importante y querían que yo lo supiera.
Aquella locura tenía que ser por algo.
Incluso pensé que “del más allá o del más acá” querían comunicarse conmigo.
Bajé a la ferretería y:
Compré cables, compré bombillas, compré pilas, compré cinta aislante e incluso un destornillador de estrella por si me fuera necesaria.
Con mi botín me dirigí a una casa de empeño y:
Compré un sintetizador, una antena parabólica, una televisión en blanco y negro, una radio de galena, un tocadiscos y una guitarra.
No sabía bien que iba a hacer con todas esas cosas… pero al confrontarlas, al unirlas unas con otras y dirigirlas hacia todos los “aparatos modernos” que seguían emitiendo sin parar voces e imágenes incomprensibles e irreconocibles…:
De repente ¡se hizo la luz!.
El Rey gritaba sin parar: ¡Que te calles!.
La voz de Tejero decía una y otra vez: ¡Todo el mundo al suelo!.
Blanco repetía sin cesar: ¡ He ido a la gasolinera a comprar tabaco!.
Francisco Camps, que le tiraba algo la sisa de su traje, clamaba: ¡Os acordáis cuando decíais: Todos contigo, todos con Paco Camps!.
Maite Zaldívar explicaba una y otra vez a grito pelado como su marido Julián Muñoz llegaba a casa con bolsas de basura llenas de dinero.
Belén Esteban gritaba: ¡Andreita comete el pollo!.
Alfonso Guerra llamaba sin parar a su hermano Juan, dando voces en su despacho.
… siguieron y siguieron frases y frases que ya no puedo recordar…
…Cuando de repente aparecieron en todas las pantallas de casa imágenes
que tenía olvidadas:
En la hoja de un calendario de 2003, sonreía Aznar ante el magnífico purasangre “el rayo del líder” que le regaló Gadafi.
Gadafi aparecía una y otra vez.
Unas veces con el Rey. Otras con Aznar. Otras con Zapatero.
Zapatero sonreía en 2007 al contar los 2000 millones de Euros por la venta de armas a Gadafi.
Y ante tanto boato, lujo y reconocimiento… aparecía de forma intermitente como asesinaban a Gadafi hace pocos días.
Tuve que salir varias veces a vomitar… no entendía nada de lo que allí veía…
Más tranquila volví a mirar a la pantalla y:
Apareció ante mi un Felipe González pletórico, feliz, en el yate Azor del Generalísimo Franco, en las vacaciones de 1985.
Rajoy navegaba en el Moropa, allá por el 2009, propiedad del clan de narcotraficantes más importante de España.
Ante tanto desconcierto me puse a desconectarlo toto.
No quería ver ni oír nada más.
La última imagen que recuerdo fue la de un grupo formado por tres individuos del ku klux klan, ataviados con boina…
A lo lejos se escuchaba “La cuenta de la Vieja”:
- No quiero despedir a nadie. Si despido es porque no puedo afrontar tantos gastos.
Si el Estado le diera a mi empleado la mitad de lo que cobrará por el paro, yo si que podría pagarle la mitad de lo que le estoy pagando ahora y así todos ganaríamos.
Lo triste es que LO IMPORTANTE, no le importa a nadie.
Lo triste es que hay UNA MANO NEGRA que ahora ha decidido “que todo “VAYA MAL”.
Es como lo del “cambio horario”, pero en “maldad económica”.
Se decide algo y todos a tragar!.
Mañana, más.