martes, 27 de marzo de 2012

FENÓMENOS PARANORMALES

27/03/12    Martes





Buenas noticias sobre mi “corazón partio”:
Todas las “maldades” que querían encontrar mediante la prueba de esfuerzo, seguida de una gammagrafía con inyección de “isótopos radioactivos”: NO LAS HAN ENCONTRADO!!!!!!.

Sigo con mis extrasístoles ventriculares, lógicamente, a la espera que mi Doctora “piense” si me tiene que medicar o no.

Hoy me han hecho otra gammagrafía, pero sin esfuerzo. También me han inyectado en vena “isótopos  radioactivos”.
Por ese motivo me han vuelto a decir que en 24 horas tengo que estar “alejada de embarazadas y niños”.

Me han convertido por tanto en “el Anticristo” ya que tengo que decir a la fuerza:
“¡No dejad que los niños se acerquen a mi!”
Pero… es pasajero…

 Lo que más temo es la noche, porque ya me pasó el otro día por los “dichosos isótopos radioactivos”.
Resulta que me fui a dormir como siempre.
Me fui a dormir contenta por los resultados.
Leí un rato y cuando me entró sueño, como siempre apagué la luz.

Pero… hete aquí!, que al apagar la luz … me doy cuenta que la habitación estaba iluminada…
Me sorprendió pues acababa de apagar la luz.
Miro… y… la lámpara estaba apagada…
Sigo mirando pensando que me había dejado encendida la luz del baño, pero… el baño estaba oscuro.
Sigo mirando y al final lo comprendí:

¡Era yo!:

Parecía una luciérnaga!.
Parecía un gusiluz!.
Pero luego al ver “mi figura humana resplandeciente en la noche”, me di cuenta que lo que de verdad parecía era:
¡La Virgencita de Fátima cuando la coges entre tus manos y la miras abriéndolas un poquito!.

Una vez comprendido “el fenómeno” y ante esa sensación “de ser la Virgencita de Fátima”, me entró como “un recogimiento”, como “una devoción” y “rezándome a mi misma… dormí toda la noche”…

A la mañana siguiente comprobé que mi sábana, una sábana normal, sin pretensiones… se había convertido en una réplica de “La Sábana Santa”.
Mi cuerpo, mi hermoso cuerpo, estaba totalmente esculpido en el lienzo (después del “fenómeno”, no me atreví a llamarla sábana, era ya algo más, era “un lienzo”).
Y así sigue “mi Sábana Santa”, pues no pude conseguir que desapareciera  mi cuerpo y eso que al lavarla froté con fuerza, hasta empleando un poco de Carbono 14”

Como esta noche ya se lo que me espera estoy pensando si le puedo sacar provecho “al fenómeno”.
Tal vez por un módico precio y con el consabido:
¡Pasen, pasen y vean …!
Nos sacamos un dinerito...

No se… No se… Ya veremos (nunca mejor dicho).







Mañana, más.








1 comentario: