lunes, 12 de agosto de 2013

LAS LAGRIMAS DE SAN LORENZO

12/08/13  Lunes

Qué barbaridad!, hace ya dos meses del “frenesí festivo” como consecuencia a mi Jubilación y… parece que fue ayer.

He estado en “el dique seco” yo creo que demasiado tiempo. 
Como siempre hay que buscar una excusa o un por que? pienso que el motivo es que he estado demasiado ocupada en el ocio vacacional.

La verdad y a las pruebas me remito, es que si estoy escribiendo, dejo algo que hacer y parece ser que hasta ahora no estaba dispuesta a ello.
Iré a la playa más tarde. Es el tributo a iniciar otra etapa.

Estoy escribiendo con mi flamante ordenador. 
Es magnífico. 
Tiene una pantalla enorme y un teclado blanco muy, muy agradable. 
Estoy encantada con él y feliz de pensar en todas las personas que hicieron posible que lo tenga.

Estamos en Premia. “Cargando pilas “como dice “mi canción”.

Desde mi ventana veo palmeras y también el mar… Realmente es un sitio maravilloso y espero que me inspire.

Digo lo de “me inspire” porque realmente  “noto” que hasta para escribir no es bueno dejarlo durante mucho tiempo. 
Es como si te “oxidaras” un poco y el engranaje palabril no fuera tan fluido como otras veces. Todo se andará.

La luna está creciendo. 
Hoy es la noche de las lágrimas de San Lorenzo. 
Miraré al cielo para ver si veo una estrella fugaz. 
Dicen que si pides un deseo te lo conceden. 
No sé si será verdad pero por si acaso no quiero perder ninguna ocasión y miraré y miraré hasta que lo consiga. 
Si no la veo, pediré algo igualmente. El caso es tener sueños y deseos.

Después de decir eso me he quedado embobada mirando por la ventana como buscando “un deseo”.

Tengo que decir que es difícil “pedir un deseo” y a la vez si te lo tomas en serio te ves abocada a pedir “lo de siempre”: salud, dinero y amor y acabar cantando: y el que tenga estas tres cosas que le dé gracias a Dios.

Sigo pensando en el tema y … creo que voy a pedir “dinero” que es de lo que actualmente  voy más “floja”.

“Salud”… la verdad es que me encuentro perfectamente. 
Sin ir más lejos el otro día en la feria de Sant Feliu de Guixols me subí a una atracción (ahora pienso que debería de llamarse “atracción fatal”) de esas que lo mismo caes al vacío como que crees que estas en una batidora y que en ningún momento te dejan coger el ritmo pues a la que te descuidas te lanzan hacia atrás…y lo que es peor, te lanzan de lado hacia tu acompañante… y mi acompañante era Hugo (6 años y delgadito). 
Yo que iba de “adulta” para que el niño pudiera subir… temía no solo dejarlo sordo por mis gritos, si no que temía que por mi culpa “sufriera un aplastamiento”, cosa que no se produjo a base de una fuerza hercúlea que tuve que hacer agarrándome de donde podía. 
Luego supe que Mari Carmen y Berta no dejaban de mirarme desde abajo pensando que en algún momento se produciría el deceso… dados los gritos que emitía. 
Pero como bajé feliz (feliz de que se acabara), las dos me dijeron que me daban de alta del corazón ya que mi pulso seguía firme a pesar de “la prueba de esfuerzo” a la que fui sometida.

“Amor”… Perfección absoluta. Ya dije que me siento “colmada”.

Resumiendo, cuando vea una estrella fugaz pediré: Dinerito! 

Dinerito es lo que me falta para no escatimar en la feria y subirme mil veces en “la atracción fatal”.





Mañana, más.







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