Jueves
11/01/18
Señoras y
señores… He vuelto!!!!!
Y esta vez
para quedarme.
Todo tiene un motivo, un por qué?.
He sido
prisionera del móvil, de las redes sociales. Siempre leyendo, siempre
comparando opiniones… y después de todo este tiempo, ha llegado el momento de
sacar conclusiones y tomar decisiones.
Conclusiones:
estoy “envenenada” de tanta información real, de tanta información falsa. De
tanta mentira envuelta en verdad. De tanta verdad que nadie quiere que se
conozca. De tanta rapidez informativa en que una gran noticia deje de serlo
porque llega otra, verdadera o falsa que desplaza a la que tal vez estabas
esperando escuchar…
Estoy
“envenenada” de tanta maldad, de tanto odio, de tantas descalificaciones, de
tantas vueltas a las palabras dichas con toda naturalidad y que la repuesta
como mínimo sea: “¡pues anda que tú!”. “¡Facha!” y así, de un sin fin de descalificaciones que tú
sabes que no tienen nada que ver contigo.
Estoy
“envenenada” de tanta incultura. De tanta falta de ortografía. De tanta frase
hiriente para quedar siempre por encima del otro.
Estoy harta
de perder el tiempo desde que me levanto hasta que me acuesto, perdón hasta que
me duermo, ya que acostada sigo “informándome de la última noticia”.
Estoy harta
y como estoy harta, pues… se acabó!
Decisiones:
Volver a “mi humilde realidad”.
Volver a
escribir como decidí en mi prejubilación y ahora que estoy de verdad jubilada,
es una falta de consideración conmigo misma si no lo hago, ya que era “algo que
deseaba con toda mi alma”.
Sé que quien
me lea, le podrá gustar o no, pero lo harán con respeto como lo han hecho
siempre y eso será para mí como un bálsamo después de tanta mala fe como hay
por ahí suelta.
Prefiero
contar, contarte lo que pienso, sin pensar en nada más que en escribir y seguir
dejando un poquito de mi misma en estos escritos.
Quiero
seguir inventándome relatos. Quiero seguir riéndome de todo, empezando por mí
misma. Quiero imaginar cosas irreales y escribirlas como ciertas. Quiero
conservar mi imaginación y salir “del bucle de tanta y tanta realidad”.
Está claro!
Se acabó!.
Siempre que
empieza un nuevo año, parece que uno tiene que hacer “propósitos” y alcanzar
“lo inalcanzable”. Para mí esto no es un “propósito”, es una realidad que me
debo a mí y a quien me conoce. Es una manera de seguir en contacto con “la
realidad de mi entorno”.
“Propósitos”
serían: ir al gimnasio, aprender inglés, recorrer a la pata coja unos cuantos
kilómetros, pero eso no va conmigo. No lo he hecho, ni lo pienso hacer en mi
vida, porque todo eso nunca lo he tomado como una merma, sino como una realidad
ya que nunca me ha interesado, ni me ha llamado la atención.
Resumiendo:
estoy aquí porque ya tocaba que alguien me pusiera en mi sitio y lo he
conseguido.
Espero ser
más amena en lo sucesivo. Hoy necesitaba una dosis de sinceridad y un poquito
de desahogo ante tanto y tanto silencio.
P.D.:
¿Sabéis que hoy ha comido en casa el Papa Francisco?
Mañana, más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario