Lunes
05/03/18
… Y como te
has portado mal, te vas ahora mismo a tu cuarto y te sientas en “la sillita de
pensar”. No te levantes hasta que estés arrepentida…
Ese estilo
de cambios, me indigna.
Y me indigna
porque pretenden “suavizar temores”.
Cuando Don
Pantuflo Zapatilla envía a Zipi y Zape “al cuarto de los ratones” tras hacer
una travesura, lo único que hace es mandarlos “castigados a lo que ahora
llamamos la sillita de pensar”.
Da igual
como lo llamemos. Los niños solo perciben “un castigo”.
No tienen
edad para saber ni comprender que nuestro propósito es que “piensen lo mal que
se han portado”.
Aprenderán a
fuerza de repetirles que eso “no se hace”, independientemente “del sitio donde
deben de cumplir su pena”.
Hoy en día
“la sillita de pensar es lo mismo que el cuarto de los ratones de Zipi y Zape”.
No creo que
gracias a ese cambio “suavizante”, nos salgan “niños filósofos”.
Los niños,
no saben nada!, pero aprenden rápido.
De ahí lo
importante de lo que ellos perciben dentro y fuera de casa.
Últimamente
se escucha con mucha frecuencia dos aspectos de la vida infantil:
Por un lado,
“deberes si, deberes no.”
Por otro,
“estamos criando a niños blanditos”.
No es que yo
sea, ni lo pretendo, “una gran pedagoga”, pero sí que esas cosas, a modo del Guadiana que aparecen o desaparecen
según les dé a “los medios “sacarlas nuevamente a relucir, me hacen reflexionar e incluso me atrevo a
opinar sobre ellas.
“Deberes si,
deberes no”
Lo que está
claro es que aunque seas la persona más inteligente del mundo y por
consiguiente entiendes cualquier materia que te expliquen, como no estudies eso
mismo que tan bien has comprendido, lógicamente lo olvidarás y no podrás decir
media palabra sobre cualquier tema que te pregunten.
Si la
revolución francesa fue el 14 de julio de 1789, bajo el reinado de Luis XVI…
como no te lo estudies… mal vamos.
Si la
fórmula de la energía cinética es ½ de la masa X la velocidad al cuadrado… como
no te lo estudies… mal vamos.
Si te
preguntan cuándo se forma el corazón y no sabes decir que empieza a formarse a
la 5ª semana de embarazo y que los latidos del corazón se aprecian en la
ecografía a partir de la 6ª semana… como no te lo estudies… mal vamos.
… Y así
todo.
Hay que
fomentar el estudio.
Deberes sí. No miles de deberes pero si los suficientes
para crear hábito en el estudio.
Nadie regala nada, salvo que tu máxima aspiración en tu vida
sea “presentarte a Gran Hermano”, ya que en ese caso, cuanto peor, mejor.
Pero si
seguimos frivolizando, hasta para OT, necesitas saber inglés, saber música,
trabajar sin parar para memorizar letras y letras de canciones y horas y horas
para aprender la coreografía.
Que no todo
es “llegar y besar al santo”.
“Estamos
criando a niños blanditos”
A los de
alrededor, a los que conozco, no los veo ni los considero así. Sin lugar a dudas porque la protección que
deparan a sus hijos no consiste en cortarles las alas, sino a enseñarles a
enderezar el vuelo.
Me voy a la
sillita de pensar…
Mañana, más.
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