jueves, 31 de octubre de 2013

UN LAZO EN LA BOCA. UN REGALO SENCILLO.

31/10/13  Jueves

Quiero antes de nada y a modo de solidaridad, ante la nueva hecatombe de destrucción masiva  (estas armas son las que de verdad se tendrían que investigar) de puestos de trabajo, que todos los que me leéis os pongáis “un lazo en la boca” y que cada vez que pidáis o solicitéis algo digáis:

“Por Fagor, me pasas la sal?”

“Por Fagor, que hora es?”

“Por Fagor,  falta mucho  para la salida del túnel?”

Ya sé que no conseguiremos nada, ya que nada se consigue si no lo quieren los poderosos, pero por lo menos una vez más nos quejaremos ante esa terrible indefensión a la que miles de trabajadores están sujetos sin poder hacer nada para remediarlo.

¡Por Fagor, ya está bien!

¿Cómo vamos a cambiar la nevera si no sabemos quién va a ser el siguiente despedido?

Si como afirma Botín (que apellido tan apropiado) “en España llueve el dinero”, se confirma el refrán de: “no llueve siempre a gusto de todos” y por eso los de a pie nos vemos abocados a seguir cantando la canción de Juan Luis Guerra. Nos tendremos que conformar con que “llueva café”.

Por Fagor, permitirme cambiar de tema que todas esas cosas me ponen mala.

Ahora os voy a contar lo que me pasó el otro día.

A pesar de mi fracaso quiero que por fagor lo escuchéis.

Resulta que el día 26 fue el cumpleaños de Mari Carmen.

Quería hacerle un regalo, pero un regalo que le gustara.

Sé que le encantan los bolsos, pero no cualquier bolso.

Debido a su trabajo necesita “bolsos grandes”.

Tiene muchos “bolsos grandes”, pero por A o por B, aún no ha encontrado el “bolso soñado”.

Lo tuvo una vez. Se lo regaló mi hermana Aurorita, pero ya no repiten modelo y sigue probando.

Esta vez yo creí tener la solución a sus problemas.

Sabía cuál quería.

Sabía cómo se llamaba.

Me dirigí feliz “a unos grandes almacenes”, es decir a “El Corte Inglés”, segura de colmar sus deseos.

En la sección de bolsos me dirigí a una “amable señorita” y le dije:

-         Por Fagor, me podría atender?

-         Si, por supuesto. Que desea?

-         Venía a comprar un bolso muy concreto.

-         Dígame cual, a ver si lo tenemos.

-         Seguro que lo tienen. Ha ganado nada menos que el “Príncipe de Asturias”.

-         Ah!, si?. A cual se refiere?.

-         Quiero “El Bolsón de Higgs”.

-         …….

-         …….

-         A pesar de mi insistencia “El Bolsón” no estaba en catálogo alguno, ni por “Bolsón”, ni por “Higgs”.

Total que me fui de allí sin poder hacerle el regalo que quería.

Me desanimé y ya no le compré nada.

El día de su cumple nos limitamos Pepe y yo a cantarle el cumpleaños feliz.

Ante tamaña sencillez y para que viéramos que le hizo ilusión el regalo, simplemente dijo:

-         Lo recibo como si fuera una “partícula de Dios”.



Mañana, más.





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