25/02/14 Martes
Creo que acabo de encontrar la clave absoluta para la excelencia
de mis escritos:
“Lo bueno si breve dos veces bueno”
Hola!
Adiós!
Mañana, más.
Creo que me he pasado…
Y es que nada en si tiene un valor absoluto.
Todo depende.
De ahí la importancia de saber estar en ese “punto medio” que
aunque difícil, por saber que existe, se debe alcanzar.
No es lo mismo enseñar “tres fotos de tus vacaciones, de tus
hijos, de tus nietos” que enseñar las “400 ó 600 fotos que somos capaces hoy en
día de hacer, de cada una de esas situaciones”.
Hay que tener todo eso presente, porque aunque al que las
hace y las enseña, disfruta de lo lindo, no hay que desconocer que para los
demás son “un palo”.
Hay que reconocer, siguiendo con el tema de las fotografías,
que las cámaras actuales tienen sus pros y su contra.
Datos a favor:
No necesitan carretes ni revelado.
Inmediatamente las puedes ver.
Capacidad de borrarlas cuando sales horrible, aunque los
demás estén guapísimos.
El poder hacer cientos de fotos con un solo chip, no queda
mermada tu capacidad artística. Puedes hacer fotos de lo que te dé la gana.
Desde una florecilla, hasta de la paella que te estás comiendo.
No te gastas ni una peseta, ni un euro, perdón, lo que te
lleva a ser tan prolija.
Datos en contra:
Todos los anteriormente detallados.
Al no necesitar carretes, disponiendo de una capacidad ilimitada,
ni costarte una peseta, ni un euro, perdón, todo lo que ves lo fotografías y es
como si hubiéramos perdido “el sosiego” de mirar y disfrutar tranquilamente de
las cosas.
Hemos perdido “el álbum de fotos” y eso es una pérdida
irreparable.
Ahora tenemos miles y cuando digo miles, son miles de fotos
guardas en el ordenador, en un disco duro aparte de seguridad y en otro disco
para más seguridad, al que en realidad aunque lo tengamos, no tenemos acceso
porque hasta a uno mismo “le da miedo ver tantas fotos”.
Esa maravilla del álbum de fotos es lo que más echo de menos.
Ese poder mirar tranquilamente, sentadita en el sofá, las fotos de las
vacaciones, de la boda, del cumpleaños, del bautizo, de la comunión… eso es lo
que en realidad considero una pérdida irreparable.
Estoy pensando que ahora que tengo tiempo sería una buena
cosa, verlas todas e ir apartando las realmente especiales y con ellas hacer
ese álbum que tanto echo de menos.
Será cuestión de decirle a Mari Carmen que me enseñe ya que
solo se hacer lo que hago habitualmente y eso no está en mi programa mental. Se
lo diré.
Y es que … los que hemos vivido “el álbum de fotos” hemos
vivido muchas cosas más que también tienes sus pros y su contra.
¿Os acordáis cuando los coches no tenían los retrovisores
laterales y para hacer marcha atrás teníamos que girarnos totalmente, abrazados
al asiento de al lado, decirles a los niños que quitaran las cabezas con cajas
destempladas y aparcar “de oído”, según los golpecitos del coche de atrás y el
de delante?.
¿Os acordáis cuando los coches no tenían intermitentes y teníamos
que sacar el brazo por la ventanilla, en horizontal para girar a la derecha y
en ángulo recto para girar a la izquierda?.
¿Os acordáis cuando el Volkswagen saco esas “manecillas
naranjitas” a modo de orejas que te permitían girar sin sacar el brazo?.
¿Os acordáis del calor que pasábamos sin aire acondicionado
ya que eso encarecía el precio del coche y nos creíamos que abriendo la
ventanilla lo solucionábamos todo?.
¿Os acordáis cuando los niños dormían tranquilamente en el
asiento de atrás o en la mismísima bandeja donde luego pusimos el perro que
movía la cabeza?.
¿Os acordáis de esos cojines hechos por tu suegra a ganchillo
con colores muy vivos?
¿Os acordáis cuando el más pequeño iba en los brazos amorosos
de su madre que resultaba ser el copiloto?
Espero que estos recuerdos no tengan “efectos retroactivos”
porque “como todo se espía”, hoy a mí me quitan todos los puntos del carnet de
conducir…
Mañana, más.
P.D.: Ya que de tanto escribiros y de tanto leerme ya hemos
alcanzado una familiaridad, os voy a revelar un secreto:
El Lazarillo de Tormes… LO ESCRIBI YO!
Mañana, más.
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