28/03/14 Viernes
PENSAMIENTOS:
Con tal de
no mentar a la “Muerte” decimos de todo menos la verdad:
“se ha
muerto”.
Diremos:
“ha fallecido…”
“se nos ha ido…”
“ha pasado a mejor
vida…”
“el óbito se produjo…”
“el fatal desenlace…”
“el deceso aconteció…”
Y si ya eres “el colmo de la cultura” te atreverás a decir:
“llegó la Parca a buscarle”.
Y aquí hago yo “un inciso de cultura”:
La Parca viene de la mitología griega y está formada por tres
hermanas con figuras de viejas, de las
cuales una hilaba, otra devanaba y la tercera cortaba el hilo de la vida de
cada persona.
Y tras “la cultura”, hago un comentario “de mi cosecha”:
Parca, lo que se dice parca, no lo es. Si fuera “tan parca”
no se llevaría lo más preciado que tenemos: la Vida.
Pero todo tiene su lógica. La Muerte es como “la Bicha”,
mejor no mentarla.
Yo, dando “la gran pirueta del optimismo”, he llegado a la
conclusión que tampoco es tan mala…
Al final y después de tanto régimen “acordeoniano”, conseguiré
“quedarme en los huesos”.
Otro Pensamiento que me ronda por la cabeza cada vez que veo
una película policiaca es el siguiente:
No comprendo como cuando los del FBI entran en una casa
derribando la puerta “de una patada”, cosa totalmente improbable, salvo que la
puerta sea “de formica”, el que la ha abierto “no se retuerce del dolor
terrible que tendrá en el pie”, sino que es el primero en entrar.
Una vez dentro de la casa me parece totalmente absurdo que
todos vayan con la pistola y una linterna de dependencia en dependencia,
gritando “¡despejado!”, si en “esas casa” nunca hay nadie “salvo el muerto”.
Además no puedo comprender ¡por que no encienden la luz! Y se dejan de tonterías
con la linternita.
El siguiente pensamiento también viene a colación, fruto de
otra constante, para mi incomprensible, que se repite de forma sin fin en todas
las películas:
No me cabe en la cabeza como es posible que en esas “maravillosas
mansiones de película” como te tengas que quedar a dormir “te acuesten siempre
en el sofá”.
¿Cómo es posible que en esas casas tan grandes no tengan por ahí
una camita para acostarte?. No lo entiendo!
Y lo peor es que eso no solo sucede “con los invitados”.
Como el matrimonio se lleve mal… el marido… ¡al sofá!.
No, no lo entiendo…
Se ve que “eso tiene más glamour que una habitación como Dios
manda”.
Claro que pensándolo bien tampoco es tan raro, en las
películas les encanta sentarse en el suelo apoyando la espalda en el sofá… pero
siempre con “una copa de vino” y a veces con un cubo inmenso lleno de palomitas.
Pero que se le va a hacer!.
Está visto que “la comodidad” no
tiene cabida en “los guiones” y si no
que se lo digan a esos “que pasan una noche de pasión” retozando por el suelo
del salón al lado de una chimenea… ¡Que calor!.¡Que angustia!.
Y ya mi último “pensamiento de hoy”, se ciñe más a la
terrible realidad de la crisis:
¡Fíjate si estamos mal que hemos contratado como portero de
nuestra fina a Iker Casillas…!
Mañana, más.
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