lunes, 22 de enero de 2018

LUCHANDO POR MI APARCAMIENTO

Lunes 22/01/18


Antes de entrar en el tema que hoy me preocupa quiero hacer un breve apunte de dos situaciones que hoy he vivido:

Primera, relacionada con la segunda:

Tenía que aparcar el coche. 
Me daba mucha pereza ir al parking. 
Con gran fe esperaba encontrar un sitio en la zona verde. 
Con gran alegría veo un sitio, me dirijo hacia él, cuando de forma inesperada aparece otro coche y en décimas de segundo, con una maniobra magistral, me lo quita.

Podéis imaginaros la rabia que me ha entrado.

He bajado del coche y con toda la educación que he podido le he dicho que ese aparcamiento lo había visto yo antes y que me lo había quitado con muy malas artes.
 El conductor me miraba, me escuchaba pero no decía nada.
Esperando cualquier tipo de disculpa, de escusa o de lo que fuera, veo que su coche lleva la pegatina de autorización para aparcar en sitios de minusválidos.
 Al ver el distintivo le digo: … además aquí no puede usted aparcar que no es zona de minusválido, de la misma manera que yo no puedo aparcar en la zona reservada para ustedes.
Me seguía mirando pero sin decir nada, absolutamente nada.

En eso que de forma providencial aparece un guardia urbano. Le explico lo sucedido e insisto en el detalle que él está ocupando un lugar que no le corresponde.
Como el urbano veía yo que no tenía muchas ganas de entrar en litigios, le digo lo más seria que he podido: ¿verdad que usted me multaría si estuviese ocupando un aparcamiento de minusválido?... entonces… ¿por qué no le multa a él que está ocupando un aparcamiento al que yo tengo derecho?

El conductor seguía callado. El urbano no decía media palabra aunque asistía con la cabeza como dándome la razón.

La única que seguía hablando era yo: ¡cumpla con su obligación!.

En eso que el coche aparcado delante, sale. El urbano con una gran sonrisa de alivio me dice: aparque, aparque ahí y se acabó el problema.

Aparco. Salgo del coche y le digo al urbano: si, pero usted no ha cumplido con su obligación!.

Pensativo y algo molesto me mira. Coge el talonario de multas y después de escribir en él, arranca el papel y me lo da diciendo mientras se iba: creo que esto que estoy haciendo es lo más justo.

Me quedo en medio de la calle parada, con el papel en la mano, mirando como se marcha el urbano.

Abro el papel y leo: “Vale para un aparcamiento en zona de minusválidos”.
Me ha entrado risa, pero… me ha parecido justo.


Segunda, relacionada con la primera:

Una vez el coche aparcado, entro en los consultorios pues tenía visita médica rutinaria.

Eso de estar ahora “al otro lado de la mesa”, es bastante incómodo, pero es lo que toca…

He ido contestando a todas sus preguntas. Cuando hemos llegado a la que “temía” he seguido demostrando gran naturalidad.
-         ¿Sigues fumando?
-         Ahora he conseguido fumar solo de 4 a 6
-         Si es así, está muy bien. Pero mejor 4

Menos mal que no hemos entrado en detalles. La verdad es que de 4 a 6 de la tarde me fumo “varios paquetes…”

Bueno, como me he explayado más de lo que pensaba, dejo para mañana lo que pretendía escribir.





Mañana, más.





1 comentario:

  1. Muy divertidoooo!!!! Me encanta el vale para el aparcamiento de minusválidos.... Ojala todos los guardias urbanos pusieran este tipo de multas...

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