miércoles, 8 de diciembre de 2010

CABALAS LINGÚISTICAS

05/12/10  Domingo



Por culpa de los controladores, no hemos podido viajar a Venecia…
Es mentira… pero menos mal que no se nos ha ocurrido!

Hoy mis pensamientos van dirigidos hacia la Real Academia de la Lengua Española.

El motivo es que me ha impactado no tener ya la “Y GRIEGA” ni la “ELLE”.
Creo que no tenían que haberlo hecho.
Es como si de repente, irrumpieran en tu vida diciendo que dos miembros importantes de tu familia ya no son lo que eran, pero que a la vez seguirán ahí, pero de otra manera.
Me parece un autentico desocupo, máxime cuando siguen palabras que a mi modo de ver tendrían que haber cambiado hace tiempo.

A saber:

Por mi condición de médico hay dos palabras que  siempre he creído que merecen un cambio:

*“EXITUS FETAL”.  ¿Cómo es posible que se llame “exitus” al fallecimiento del feto?.
Debería llamarse: “FRACASUS FETAL”.

*”CONSTANTES VITALES”. ¿Cómo se entiende que se requiera un control cada 4, 6 u 8 horas a unas constantes?.
Deberían llamarse; “INCONSTANTES”.

Por mi condición de observadora de la vida, reclamo los siguientes cambios:

*”FALLO DEL JURADO”: ¿Cómo no va a existir siempre la sensación de tongo, cuando ya se presupone que el jurado “va a fallar”?.
Propongo: “ACIERTO DEL JURADO”.

*”INODORO”: ¿Cómo algo que por su única función, requiere extrema limpieza y ventilación por las emanaciones y pestilencias humanas, se llame “inodoro”?.
Merece llamarse: “ODORO”.

*”CORTINAS”: ¿Quién ha visto alguna vez unas cortinas “cortas”?.
Incluso existe ya la palabra “visillo”, para tal supuesto.
Su nombre lógico sería: “LARGUINAS”.

Y ya por último que nadie se queje si al mandar algún paquete o por certificar alguna carta en Correos, le hacen pagar “algo más de lo que vale, no mucho más”.
Que no se quejen porque vamos a sabiendas a la “ESTAFETA DE CORREOS”.

Seguramente se me ocurrirán otras palabras que requieren un estudio especial y un cambio rápido.
De momento ahí queda eso.

Espero que si estos comentarios llegan a Miembros Ilustres de la Real Academia, lo valoren y me consideren uno más entre ellos.
No aspiro a un sillón, aunque este sea con letra Minúscula. Ya reconozco que no merezco tanto.
Pero no me importaría tener allí “una sillita de enea”, aunque fuera con algún sencillo signo ortográfico.
Si me piden opinión les diré que me encantaría tener LA SILLITA DE ENEA “ENTRE COMILLAS”.
Quién sabe si con el tiempo me darían una participación del MARQUESADO DE COMILLAS. 




Mañana, más.


No hay comentarios:

Publicar un comentario