viernes, 10 de diciembre de 2010

RONDANDO LA NAVIDAD

10/12/10     Viernes



Prácticamente la totalidad de los trabajadores que hayan disfrutado de tan extenso puente, habrán podido saborear estas “minivacaciones”.
Habrán vuelto como nuevos a la tarea diaria, con la satisfacción de ver ya tan cerca el fin de semana.

No es maldad empezar así mi escrito… es solo para que sepáis y comprendáis como me siento y como es  ya, lo que califico como “mi rutina”.
Insisto que no es maldad…

Hoy empieza a despuntar el sol. Lo necesito.

Ya tenemos encima “Las Navidades”.
Ya sabemos como son.
Entre otras cosas porque “siempre queremos y nos esforzamos por vivir la misma Navidad”.

También es verdad que la vida nos va como remodelando.
Aparecen personas nuevas.
Aparecen “niños” nuevos.
Y lo peor de todo… desaparecen los que dieron sentido a las Navidades.

y… aún así… queremos las Navidad de siempre.

A veces pienso que la Navidad es más real pensada que vivida.
Tal vez porque en esa “estamos todos”.

Aun me veo yendo con mi padre al mercado en Alicante comprando apio, piñones, limones, escarola… mojama, hueva de atún, capellanets…
Recuerdo su foto sentado como un niño en un Rey Mago.

Aun me veo con mi madre haciendo la laboriosa comida de Navidad.
Consistente  en:
Sopa cubierta.
Pelotas.
Cocido.

La enorme olla rojiza que daba cabida a todos los ingredientes.
Los menudillos anudados con un cordel a modo de ristra de ajos, atados en “la orejita” de la olla.
El pavo.
Tocino. Blancos.
Patata. Moniato o boniato para Aurorita.
Garbanzos. Apio.
De esa olla salía “la sopa cubierta” y el cocido.

Aparte la preparación de las pelotas.
Carne picada de ternera y magro.
Pan mojado.
Piñones.
Perejil.
Sangre. Si, sangre para que cogieran su color característico.
Las bromas al iniciar el formato de las pelotas… “esta tan grande para mi”.
Para ir haciéndolas siempre se reclamaba la ayuda de un pinche que te fuera echando el zumo del limón.

Y todo, siguiendo los pasos adecuados en el tiempo, se iban echando a la olla.

Y eso es Alicante…

Y ahora también Barcelona…

Todo diferente pero siempre igual.

Ahora lo vive la infancia como algo nuevo. Pero es el legado de cada uno de nosotros.

En cada Navidad, cada uno de los que nos reunimos, aporta “su Navidad” y eso hace que siempre sea la misma.




Mañana, más.




1 comentario:

  1. querida prima: qué bien que te hayas hecho bloggera y que cuentes al mundo todo lo que tienes dentro. Además, ahora tienes "tiempo", que es el recurso más escaso y más preciado.

    Me encanta que cuentes cosas de mis
    tíos y recuerdos de Alicante y del Hércules!!!
    Ójala pudiera devolver a mi tía Aurora una mínima parte de todo el cariño que me dio. La tengo siempre en mi corazón.

    Que sepas que tienes ya un primo fan seguidor de tu blog. Yo, desde hace dos años, intento mantener el mío al menos una vez al mes. Espero que te guste. www.jorgemayoral.com

    Aunque no nos veamos hace mucho, los lazos familiares están ahí. Clan Valéns!!!!
    un beso fuerte a toda la familia

    Jorge

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