martes, 29 de mayo de 2012

APUNTE SOBRE EL SEXO DE LOS ANGELES Y LA GENEROSIDAD

29/05/12   Martes


Apelando a mi condición de Ginecóloga y dado que hoy no tengo ninguna idea en la cabeza, he creído conveniente pensar en “el sexo de los Angeles”.

Puede parecer que he “tocado fondo” en mi creatividad, ya que dicho tema revela sobre todo “una gran ociosidad”.

¿Por qué algo que considero que no tiene importancia alguna ha quedado como una cuestión aun sin resolver?
Ni yo misma me lo explico y eso que le estoy dando y dando vueltas en la cabeza.

Lo obvio, considerando únicamente a los tres más famosos:
-         Rafael
-         Miguel
-         Gabriel (aunque más de uno se empeñe en llamarle “Grabiel”)
Es que pertenezcan al “sexo masculino”.
Por lo que deduzco que pensar en dicho tema es la consecuencia clara de que “no tienes nada mejor que hacer y que has caído como antes apuntaba “en el colmo de la ociosidad”, o como en mi caso “en el colmo de la esterilidad de ideas”.

¿Estaré acabada?
¿Me habrán abandonado las musas?

Pienso en mi Angel de la Guarda y parece ser que el tampoco me quiere sacar de este atolladero.

Me siento a la deriva.
Miles de palabras se me agolpan en mi mente pero sin conexión alguna.
Si, definitivamente:”estoy acabada”.

No!, espera!. Se me acaba de ocurrir algo!:

No, no está tan claro que los Angeles pertenezcan al sexo masculino!
No, no es posible.
No puede ser posible.
De ser así… ¿Dónde tendría cabida “La Angela Merkel”?.
Está claro que el tema es complejo y de difícil solución.
Requiere tiempo y tiempo de estudio.
Creo que realmente es “un callejón sin salida”, sobretodo pensando en “ La Angela Merkel”.

Incluso nuestro Presidente, preocupado por su mente cuadrada y poco dada a las diversiones, se esforzó en que pasara un buen rato y se la llevó a dar un paseito en barca a ver si “el aire” le despejaba las ideas y descubría que “más allá de la prima de riesgo, hay vida”.

Lo que me extraña es que nuestro Presidente, tan dado a los recortes, no aprovechara el estar tan cerca de ella para “cortarle las alas” y así estar todos un poco más tranquilos.

Creo que me voy a hacer devota de “La Angela Merkel”.
Recortaré una foto suya a modo de “estampa”, y me la dejaré en la mesilla de noche.
A lo mejor si “le rezo” cada noche comprenderá que “la cuenta que hay que sanear es la mía y me inyecta un buen milloncito de euros del fondo de los mares del banco europeo.
La verdad es que no comprendo como “sanean” a los bancos y no a nosotros, que el que más y el que menos “estamos en las últimas”.

Yo creo y de eso no tengo la menor duda, que si “La Angela Merkel” se pareciera a mi hermana Aurora, el mundo sería mejor.

¿Qué por que digo eso?
Os lo cuento.

Hace años, en una de sus visitas a Barcelona, coincidió con que yo me iba a comprar un coche, un Ford Sierra, para ser exactos.
Como comprenderéis estaba muy ilusionada y hablando, hablando salió el tema.
Me acuerdo que le conté:
-         Mañana voy al Colegio de Médicos a recoger el préstamo que he solicitado para comprarme el coche.
-         ¿Cuánto has pedido?
-         Un millón y medio de pesetas.
-         Anúlalo. Yo te lo presto y me lo vas devolviendo como puedas.

Imaginaros lo que fue eso para mí.

Pero ahí no queda la cosa.

Efectivamente yo le iba ingresando cada mes a su cuenta una cantidad variable según el momento.

Llegó el verano.
Estábamos en su casa.
Ella estaba vestida en un extremo de la piscina quitando hojas secas de las flores.
Yo estaba en bañador en el extremo opuesto y me dijo:
-         Tírate y ven nadando que te quiero preguntar algo.
-         Me lancé al agua y nadando llegué hasta ella. Apoyada en el borde de la piscina le pregunto:
-         Que?
-         ¿Cuánto me debes de lo que te dejé?
-         500.000 pesetas.
-         ¡Hala!, pues ya no me debes nada!

Y es que mi hermana es así…
Y no es cuestión “de dinero”. Es cuestión de “generosidad”.

Todos “tenemos algo que dar… pero no todos tenemos la generosidad de darlo”.
Mi hermana si!




Mañana, más.


1 comentario:

  1. Vicky eres única...
    Me ha encantado esa anécdota que nos cuentas de Aurorita, gracias por compartirla.
    Un abrazo fuerte

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