18/09/12 Martes
Está claro que nos ha tocado a todos apretarnos el
cinturón.
Está claro que esta maldita crisis nos ha cambiado
bastante en “esas tendencias comunes que en la mayoría de nosotros se producía
al empezar el nuevo curso”.
Esta maldita crisis nos lleva a decir “NO” a las típicas
propuestas de mejorar la imagen y el intelecto, finalizadas las vacaciones
veraniegas.
Hemos dado un “NO” rotundo a todo lo que sea desembolsar
dinero.
Hemos dado un “NO” rotundo a lo que por ese motivo lo
empezamos a considerar “superfluo”.
“NO” al gimnasio.
“NO” al curso de ingles.
“NO” a la colección de casitas, aviones y abanicos.
“NO” a esos zapatos que ya has visto y te gustan.
“NO” a los regalos multitudinarios. (Solo los niños se
salvan).
Esta maldita crisis te está haciendo consciente de que:
-
Hay que apagar la luz cuando no la necesitas.
-
Hay que cerrar el grifo cuando te lavas los dientes.
-
Hay que cerrar el agua de la ducha cuando te enjabonas.
-
Hay que tener mucho calor para encender el aire acondicionado.
-
Hay que poner la calefacción si después de abrigarte tienes frío.
Y es que si todo sube y los sueldos bajan…
Y es que si los sueldos bajan y los gastos fijos son los
mismos…
Duro, muy duro.
Vértigo me produce pensar en los que pierden el trabajo…
… Los mismos gastos pero… sin ingresos…
¡Para volverse loco!
Bajan los sueldos y te quitan “la paga extraordinaria”.
Como si la paga extraordinaria fuera “un regalo que te
hacen y deciden no hacértelo más”.
“La paga extraordinaria” es tuya.
Por tu trabajo tienes un contrato por lo que cobrarás al
año “tanto”, y ese “tanto” lo más común es que se divida en 14 pagas, por lo
que en un año que tiene 12 meses, cobras “2 pagas extraordinarias” que son
tuyas y que no cobras.
Todo esto da paso a una “desmotivación colectiva”.
Nos sentimos infravalorados y eso repercute negativamente
en nuestro trabajo.
Tenemos que poner un plus más de nosotros mismos para que
eso no suceda y desgraciadamente no se consigue fácilmente.
Lo común es la “desmotivación”.
Por poner un ejemplo:
Una persona cercana a mí que forma parte del cuerpo de
policía, cobra 800 euros menos de lo que cobraba.
¿Tu te crees que puede estar motivado como antes?.
Yo estoy segura que cuando participe en el próximo
desalojo del 15 M
que se produzca en la Plaza Cataluña… “pegará más flojo”…
Mañana, más.
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