viernes, 14 de septiembre de 2012

RESUMEN DE TRES MESES DE SILENCIO


13/09/12    Jueves

 

 

¡Ya estoy aquí!

 

¡Ya he vuelto!

 

¡Ya damos paso a otro curso, a otro año!

 

¡Feliz Curso Nuevo a todos!

 

Han pasado nada menos que tres meses desde mi última “entrega”.

Ya mis “seguidores” estaban hartos de tararear una y otra vez “yo quiero ser civilizado como los animales”…

Lo único que se me ocurre para alcanzar el perdón colectivo es entonar “el gato que está triste y azul”…

Pero creo que no cuela.

Será cuestión de seguir escribiendo y así en el barullo de tantas letras volver a encontrarnos y sin reproches seguir sonriendo.

 

Ha sido un verano maravilloso, intenso, variopinto, en el que han confluido toda clase de eventos, de reencuentros, de sensaciones y de sentimientos.

 

Un verano en el que hemos repetido, como si pisáramos de nuevo sobre nuestras propias huellas, dejadas años tras años, todo aquello que nos hace feliz y que nos da fuerzas para intentar ser mejores.

 

Volver a nuestra Andalucía. 

Dejarnos seducir una vez más por la paz y belleza de Doñana.

 

Compartir paseos a caballo por las dunas y por esas playas solitarias, pretendiendo que sientan lo mismo o más que nosotros.

Sentir la amistad verdadera, la amistad duradera, la amistad en la que no existe ni tiempo ni espacio.

 

Nuestra Huelva. Nuestra Sevilla. Nuestro Cádiz.

Volver a ver a las mismas personas y sentirlas siempre tan cerca, como si el tiempo no pasara, como si todo se redujera a “un ayer” y “un hoy”.

Buscar de nuevo la mirada de mi Virgen del Rocío y… encontrarla.

 

Volver a nuestro Alicante.

Mirar el mar sin parar sentados en la terraza.

 

Conversaciones familiares de lo nuevo y de lo de siempre.

 

Hacer realidad entre todos de “una fiesta sorpresa” anhelada desde siempre.

Darte cuenta una vez más que los que están siempre ahí es la familia y unos cuantos amigos, aunque siempre son menos de lo que creías.

 

Ilusión de Vega y Hugo al volver al curso de verano en la Hípica.

Encuentro con los primos.

Baños. Bailes, Canciones.

 

… Y un ser querido que se va, dejando una estela de ilusiones que otros tendrán que llevar a cabo.

 

Volver a nuestra Premiá de Mar.

Aunque hemos trabajado, al estar en “nuestro cuartel de verano” es como si las vacaciones se dilataran y no dejaran paso a otra cosa que no fuera disfrutar de esos días maravillosos.

 

Hemos tenido en casa a Elisa, la madre de Mari Carmen. Hemos dado largos paseos. Hemos cantado sus canciones y las que le cantaba a Pepe para que comiera y durmiera cuando era pequeño.

Parecería que se han cambiado los papeles, pero en realidad no se ha cambiado nada.

La vida se reduce a dar y recibir, querer y que te quieran, cuidar y que te cuiden. Disfrutar de la compañía sin condiciones, tal como son.

Hemos disfrutado un año más de su compañía y eso es lo único importante.

 

También hemos tenido tiempo para pasar unos días en San Feliu con Josep, Berta y los niños.

Dejarnos mimar por ellos, dejarnos llevar por sus planes sin pensar en nada, sin decidir nada que no fuera sentirnos bien.

Vega no paraba de ofrecerme coca colas, de llevarme a la terraza para que me sentara allí porque sabe que me gusta. Sentirse “cuidada” por una “niña” ha sido algo especial y nuevo para mi. Algo reconfortante.

 

También hemos tenido la compañía de Bruno, Maite y las niñas, coincidiendo con un fin de semana con las gemelas Aurora y Amparo. Nunca había “convivido” con ellas y ha sido una agradable experiencia porque nos ha llevado a conocernos mejor y a afianzar los lazos afectivos, tan importantes para mi.

 

Semanita con mi hermana Aurorita.

Semanita de paz y descanso.

Nosotras decimos que viene “al balneario” y es un placer disfrutar de su compañía.

Baños en el mar, con chapuzón incluido, en aguas frescas y cristalinas.

Sentir “el bien estar” que decía mi madre.

Excursión por la Costa Brava. Celebración anticipada del santo de Vega en San Feliu.

Celebración de su Santo rodeada de “Auroras” y “Tutos”.

Noches de cine.

Conversaciones y risas con temor de “morirnos de risa”…

 

Familia, siempre familia.

 

 

Volver a nuestra Barcelona

Difícil, muy difícil… aunque está prohibido decirlo…

 

Vuelta “a la normalidad”, aunque “nuestra normalidad” es la otra.

 

Solo queremos estar todo el tiempo del mundo juntos…

 

Pepe al taller muy contento… aunque contando los días para que sea viernes… aunque “el viernes no sea viernes para todos…”.

 

¡¡¡¡Mañana es viernes!!!!

 

 

 

 

 

 

Mañana, más.

 

 

 

 

 

 

 

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