20/11/10
Yo se que no es buen momento para realizar lo que luego os contaré.
Yo se que con los problemas que hay a nivel mundial y concretamente en nuestro País, en donde toda la Diplomacia Española está inmersa en temas tan delicados como el Sahara, el paro, el IBEX 35, los desacuerdos con los Sindicatos… En fin por todo lo relacionado con la Crisis , no es agradable pensar que por mi actuación se desencadene un problema mundial.
Tengo que hacerlo.
No es algo que no he meditado, pero aún a sabiendas de las consecuencias que mi proceder puedan conllevar, me veo obligada a realizarlo, ya que actúo según conciencia.
Lo único que me tranquiliza es pensar que son pocos los seguidores que tengo en el blog y es difícil por tanto que llegue mi decisión a ser conocida en el Vaticano.
Temo a los piratas informáticos. Pero aún así, estoy decidida a hacerlo.
Sin más dilación paso a contaros mis planes y así comprenderéis mis temores, aunque apelo a vuestra discreción para que no suceda lo peor.
Mañana domingo pienso QUEMAR en el jardín de Premiá:
Dos catecismos Ripalda. Un misalito Regina y una estampa.
De todas formas estoy preparada para todo.
Cuando me llame Zapatero, pienso decirle que la visita del Papa Benedicto XVI a Barcelona , fue demasiado fugaz.
Sabiendo como debía de saber que vivimos tan cerca de La Sagrada Familia y que con el papa móvil llegaba en seguida, no solo no se dignó a venir a casa, sino que ni siquiera se disculpó por teléfono. Eso no se hace.
Nos quedamos con la mesa puesta, la paella y la tortilla de patatas, completamente fría, casi incomible.
Eso no se hace.
Lo quemaré todo aunque Zapatero insista.
Si la cosa va más allá y me llama Obama, le diré lo mismo. No pienso ceder. Yo cuando digo que quemo algo, lo quemo, no como algunos americanos con bigotes.
Si me excomulga que me excomulgue.
Si la Guardia Vaticana decide matarme, que me mate con su lanza.
Perdonarme si surge otra crisis mundial por mi culpa, pero no puedo hacer otra cosa que QUEMARLO TODO.
Mañana, más.
Llegado este delicadísimo punto en el que, tras varios días de lectura profunda e interiorizada de tus reflexiones, asisto atónita al laberinto de tu mente (en realidad de ti me espero cualquier cosa, he vivido muchas cosas a tu lado, de las duras y de las maduras) me veo en la obligación de advertirte con respecto al tema de la quema de material cristiano. A ver si al final Zapatero, Obama y el Papa deciden aunar esfuerzos y, en un intento desesperado por evitar el sacrilegio, mandan a los GEO, al SWAT y a qué sé yo cuántos cuerpos especiales (ninguno danone y, por descontado, no a la McPherson, que no parece muy practicante) y se monta en Premiá de Mar un pollo de tales dimensiones que a partir del curso que viene el tierno pueblecito sale en los libros de historia de la ESO, junto a tu apreciada Puertourraco. Besazos, artista. ;)
ResponderEliminar