miércoles, 22 de junio de 2011

LIBROS INACABADOS





22/06/11    Miércoles


    *   Por primera vez en varios días, la noche estaba serena.
         A lo lejos…


·        Se abrió la puerta bruscamente. El viento dio paso a un montón de hojarasca que inundó la habitación…


·        Me encontraba absorta mirando las estrellas. Sabía que estaba sola.
        Sin embargo noté “una presencia” que hizo recorrer por todo mi               cuerpo un terrible escalofrío…


·        Unos alegres niños pasaron por delante del porche, anunciando con su algarabía que las vacaciones estivales habían llegado también a aquel recóndito pueblo.
Nada hacía presagiar que al finalizar el día todo cambiaría en la vida de sus habitantes…



·        Felicidades!. Este año espero ser el primero en felicitarte!...
Si, eres el primero. No sabes cuanto te lo agradezco…
Eran esas las únicas frases que año tras año intercambiaban.
¡ Y pensar que hace tan solo 8 años …!.



·        Aunque estaba acostumbrada a la penumbra, decidió levantarse a encender la luz. Quería retomar la lectura. Eran poco más de las 10. Necesitaba pensar en otra cosa.
     Sabía que de no ser así, nuevamente le asaltarían los remordimientos.
     Desde el pasado invierno no podía pensar en otra cosa…



·        De hoy no pasa…!
Lo decidió mientras se duchaba.
Se vistió con un pantalón negro y una camiseta que compró en su último viaje. Pensaba que le daría suerte.
Siempre quería afrontar los hechos tal como eran, sin engaños… pero solo hoy se sentía con fuerzas para zanjar por todas esa situación.
La había imaginado un montón de veces, pero solo hoy se sintió con fuerzas para hacerlo…


   
   *     Parecía que estaba mirando el paisaje por la ventanilla del tren,       
aunque en realidad lo que hacía era mirar al hombre que acababa de sentarse a su lado, reflejado en el cristal.
Creyó que lo conocía.
Solo cruzaron un “buenos días” cuando se sentó a su lado, pero hasta la voz le resultó familiar.
No dejaba de mirarlo, pero no podía saber a quién le recordaba o quién era realmente.
Cuando amablemente le dijo si quería leer uno de los periódicos que llevaba… al girarse y mirarlo a los ojos, todas sus dudas desaparecieron.
Tuvo que levantarse apresuradamente al sentirse invadida de unas terribles nauseas…

 

·        Tiró los guantes sobre la mesa.
Jamás volvería a montar aquel caballo.
No era la primera vez que la tiraba, pero hoy al pasar junto al acantilado temió que la precipitara al vacío.
Alzó la voz diciendo: ¡ Mamá yo también tengo miedo!
Su madre sabía lo que le estaba diciendo…



  Como veo que así podría seguir y seguir…  me paro.

Hoy he tenido ganas de “empezar varios libros a la vez”.

Ahora solo me queda pensar en “algunos títulos” y daré por finalizada la sesión.


·        “Lo que el viento no pudo llevarse”.


·        “A través del cristal”.


·        “Un mal presagio”.


    *    "A solas tú y yo".


     *



Mañana, más.




     














No hay comentarios:

Publicar un comentario