31/05/11 Martes
Tranquilos…
Ya lo se!
Tranquilos… que no pienso casarme ni embarcarme!.
Esto me pasa por escribir en “martes”, no en “Marte”.
Seguramente si escribiera en Marte estaría totalmente “Roja”.
Tan Roja que me sentiría trasladada a la Plaza Roja de Moscú.
Tan Roja que se creerían que estoy pasando el Puente de Triana en Sevilla a las 4 de tarde, como el verano pasado.
Tan Roja que pensarían que formo parte de la Selección Española.
Tan Roja que más de uno creería que soy una adolescente enamorada o una menopausica acalorada.
Tan Roja que leerían en mi cara toda la Ira que me produce la Desfachatez de la Ley del Embudo, tan vigente hoy entre nuestros representantes políticos, independientemente del color que ostenten.
Tan Roja como para que al final sienta una vergüenza inconmensurable al ver sentados en el palco de honor, en Londres, a Artur Mas y a Jordi Hereu, President de la Generalitat de Cataluña y Alcalde de Barcelona, respectivamente, el mismo día que en Barcelona Ciudad, se “jugaba un partido con los del 15 M ”, también visto por todo el mundo, el cual perdimos.
Tan Roja como para reconocer y agradecer las Leyes que en estos 8 años han promulgado las huestes Zapateriles, a favor de la “Libertad Individual”.
Ya nadie tiene derecho legal “de señalar, de despreciar, de condenar, de arrinconar”, a nadie.
Ahora todos “somos personas”.
Ahora solo vale eso de: “por vuestros actos os conocerán”.
Ahora solo cuenta “el comportamiento de cada uno”
Ahora ya no hay “categorías”.
Ahora todos somos “iguales”.
Ahora todos tenemos las mismas “libertades”.
Ahora todos tenemos los mismos “deberes”.
Ahora todos tenemos los mismos “derechos”.
Tan Roja, como para poder mirar en Marte, el Planeta Rojo, a sus habitantes y sentir un cariño especial, muy especial hacia “Los Marcianos”.
¿Por qué ese cariño tan especial hacia “Los Marcianos”?...
Porque Pepe, mi Pepe, también es “Rojo”.
Tan “Rojo”, que los niños lo miran porque lo ven “distinto”.
Tan “Rojo”, que los niños intuyen al verlo que no es de este Planeta.
Tan “Rojo”, que los niños saben que es “MARCIANO”.
Nosotras, Rojas hasta en la sangre venosa, siempre hemos sabido que tenemos la suerte inmensa de vivir:
Con un ser diferente.
Con un ser único.
Con un ser especial …
Y que su diferencia estriba:
En “una inocencia eterna”.
En “un amor incondicional”.
En “una confianza plena”.
En “una mirada limpia”.
En “unos sentimientos puros”.
En “una bondad inconmensurable”.
Tan Rojas que adoramos “a nuestro Marciano”.
Tan Rojas que deseamos que un día…
¡NOS LLEVE A MARTE!.
Mañana, más.
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